Pero, ¿quién te quiere a ti?
Aquí estamos de nuevo, y de nuevo estamos juntos. Sé que últimamente las responsabilidades, el stress diario y alguna que otra cosilla más, nos hace discutir más de lo que nos gustaría.
Sin embargo, me encanta saber que nuestra relación es sólida y nosotros somos lo suficientemente inteligentes y maduros como para no permitir que los momentos oscuros acaparen todo lo bonito que hemos ido creando juntos.
Contigo estoy descubriendo facetas personales desconocidas, también noto como las personas estamos en continuo movimiento y como es necesario saber conocerse e incluso aguantarse a uno mismo para poder estar bien con las personas que te rodean.
Y es que querida Martis, a veces esto de vivir se vuelve complejo pero no por ello menos divertido, y sino piensa en el vaivén que hemos tenido los últimos meses entre colegios, furgonetas y excedencias.
Desde que en septiembre me diste ese papelito que decía que volábamos a Buenos Aires, el vértigo de hacer realidad sueños curiosamente ha generado más incertidumbre que buenos momentos. Por eso, pase lo que pase quiero que recordemos que somos lo que vivimos, aunque eso que vivamos a veces nos haga poner un poco tensos, es clave que siempre sepamos que la personita que tengo al lado me puedo apoyar.
Sé que últimamente he estado un poco más impertinente de lo que debería y por eso te pido disculpas. En los próximos meses prometo dar lo mejor de mí para hacerte la vida un poquito más feliz.
Ante nosotros se presenta un veraño diferente y especial en el que nos seguiremos haciendo grandes juntos y en el que nuestro baúl no solo se llenará de nuevos lugares y fotografías, sino también de granitos de amor que sin duda harán que lo nuestro sea cada vez más hermoso.
Recuerda que vivir es acojonante. Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario