Sé es afortunado por encontrar lo que tanto tiempo buscaste
o sé es desafortunado porque una vez encontrado sabes que no podrás tenerlo.
Algunos se conforman con mirar desde el escaparate, a otros
les basta con imaginar cómo les sentaría aquello que ven y otros los más
valientes deciden entrar en la tienda al menos para tocar lo que les hace
fantasear.
Como este blog es para personas valientes y optimistas
pensemos que elegimos la última opción, entonces podrán pasar dos cosas.
La primera es que nos demos cuenta de que aquello que nos
hacía soñar tiene un precio demasiado elevado para realmente lo que es.
La segunda es que confirmemos lo que veíamos a través del
escaparate, que eso es precisamente lo que necesitamos, entonces el precio a
pagar nos dará igual. Y trabajaremos aún más duro para ahorrar cuanto antes el
dinero para poder tener nuestro sueño entre las manos.
Yo hace algo más de dos años decidí entrar en la tienda y
aún hoy sigo dándome largos paseos dentro de ella, hay veces que ni yo mismo sé
que hago allí, me dan ganas de salir corriendo y dejar de fantasear, otras en
cambio siento que ese es mi lugar, que allí están todas las cosas que necesito.
Mientras tanto pasa el tiempo y aunque soy valiente y
optimista dudo si a lo mejor he sido un poco inconsciente al estar en un lugar
que quizás no sea el mío.
Ante todas estas posibilidades me pregunto una y otra vez,
¿salgo o no salgo de mi tienda favorita?