domingo, 20 de noviembre de 2016

DÍAS DE LLUVIA Y POESÍA

Hoy querida Marta te escribo en forma de poesía,
es un día lluvioso, oscuro y de estar con sofá y manta,
sé que hoy poco movimiento querías,
a pesar de ello viniste a Simancas,
sin duda te lo agradezco y ese gesto hizo que sonría.

Muchos son los baches que en nuestra relación hemos hallado,
en ocasiones mis llamas se unieron con tu nieve,
en otras nuestro amor fue libertad encarcelada,
aunque siempre nuestra presencia hizo que todo se solucionara.

La gente que aún no te conoce me pregunta cómo eres,
yo siempre lo pienso y luego callo,
porque si dijera lo que pienso, nadie entendería lo que siento.

Para mí eres pasión y tormento,
eres deseo, y amor sobre cualquier impedimento.

Para mí eres magia en un día sin fundamento.


Cuando te veo,
tu cara es expresión,
tu nariz es maravillosa,
y tu boca cuando sonríes
es más que hermosa.

Me encanta verte en silencio cuando con gente estamos,
entonces mi mente se para
y saborea el placer de que un equipo seamos.

También sé que eres indecisa, impuntual y marmotilla,
que a veces te avinagras y te cansas
de este personaje un tanto idiotilla.

Sin embargo siempre nuestra balanza está desequilibrada,
nuestras cosas buenas nunca pierden,
y las malas en el fondo de nuestro corazón quedan olvidadas.

Querida Marta esta poesía ya se acaba,
y con ella también lo hace la semana,
descansa y prepárate para mañana,
que vida solo hay una
y personas como tú seguro que no hay ninguna.



domingo, 13 de noviembre de 2016

SUPERLUNA



Dicen en las noticias que mañana veremos la Luna más grande que hemos visto en los últimos 78 años, la verdad es que suena un poco intimidante porque al menos a mí me hace pensar que soy algo pequeñito e incluso insignificante.

Y más aún si me paro a pensar la cantidad de millones de años que esta cacho bola lleva ahí colgada.


Prácticamente unos minutos después leo a través de internet un estudio que se hizo en un hospital a personas mayores a punto de morir, en el que se les preguntaba “¿cuál había sido el mayor arrepentimiento de su vida?”.
A lo que la mayoría respondió que no se arrepentían de lo que habían hecho, sino de lo que no habían hecho.


Sin querer queriendo mi mente inmediatamente asoció ambas noticias, y lo hizo a través de una palabra los “SUEÑOS”. Porque nos pasamos toda una vida soñando, unas veces teniendo a la Luna como nuestra vigía mientras tenemos cerrados los ojos y otras veces soñando mientras vivimos el día a día.

En ambos casos solemos llegar al mismo punto, pensando que sería genial poder cumplir nuestros sueños y metas.
Sin embargo, eso no se materializa de un día para otro. Nadie nos da nuestros sueños, ni nadie nos los quita.

En todo momento somos nosotros los que decidimos si estamos dispuestos a sacrificarnos por conseguirlos o si nos es más fácil rendirnos y aceptar que nunca los alcanzaremos.


Pasamos media vida recordando cosas que podríamos haber cambiado… “Ójala hubiese hecho…”, “Y si hubiera hecho esto así, quizás…” 

Y la verdad es que hoy y sirviendo de precedente me quiero rebelar, no quiero llegar al final del camino y que mi vida haya sido un quizás.

Es momento de despertar, de quitarnos ya la cara de panolís y realmente preocuparnos por mejorar una cosa que solo se nos da una vez en la vida, que no es otra que la propia vida.

Y querida Martis existimos no solo para dormir, ir a trabajar, esperar a que llegue el fin de semana o pagar un alquiler.

Quiero creer que existimos para mucho más, como para reír sin parar mientras me “subo al árbol” con mis queridas Destiny Child, como para emocionarme cuando consigo que las cosas me salgan bien después de un día duro aunque eso suponga volver blancos mis pantalones negros o mirar a la cara al tontazo que tengo delante y darle un beso a cambio de una sonrisa.


Hoy y mañana y el resto de días son momentos para soñar. Tú quizás sueñes con qué nunca más tendrás ojeras de mapache, o con que la suerte te cambiará y cada mes te encontrarás un móvil de última generación o quizás me vuelva loco y crea que probablemente también sueñes con ser feliz, con tener una vida tranquila de sonrisas y alegrías.



Quién sabe que soñaremos mañana y cuanto duraremos en esto que llaman Vida, lo que sí es seguro es que la Luna siempre nos estará vigilando y recordando dónde quedaron nuestros sueños y qué hicimos nosotros para lograrlos.