miércoles, 8 de julio de 2015

AFORTUNADO O DESAFORTUNADO

Sé es afortunado por encontrar lo que tanto tiempo buscaste o sé es desafortunado porque una vez encontrado sabes que no podrás tenerlo.

Algunos se conforman con mirar desde el escaparate, a otros les basta con imaginar cómo les sentaría aquello que ven y otros los más valientes deciden entrar en la tienda al menos para tocar lo que les hace fantasear.

Como este blog es para personas valientes y optimistas pensemos que elegimos la última opción, entonces podrán pasar dos cosas.
La primera es que nos demos cuenta de que aquello que nos hacía soñar tiene un precio demasiado elevado para realmente lo que es.
La segunda es que confirmemos lo que veíamos a través del escaparate, que eso es precisamente lo que necesitamos, entonces el precio a pagar nos dará igual. Y trabajaremos aún más duro para ahorrar cuanto antes el dinero para poder tener nuestro sueño entre las manos.

Yo hace algo más de dos años decidí entrar en la tienda y aún hoy sigo dándome largos paseos dentro de ella, hay veces que ni yo mismo sé que hago allí, me dan ganas de salir corriendo y dejar de fantasear, otras en cambio siento que ese es mi lugar, que allí están todas las cosas que necesito.
Mientras tanto pasa el tiempo y aunque soy valiente y optimista dudo si a lo mejor he sido un poco inconsciente al estar en un lugar que quizás no sea el mío.



Ante todas estas posibilidades me pregunto una y otra vez, ¿salgo o no salgo de mi tienda favorita? 



viernes, 27 de marzo de 2015

¿LOS DESEOS SON SOLAMENTE SUEÑOS O PUEDEN SER REALIDADES?


Últimamente sin saber porque me vienen a la cabeza todos los momentos en los que he tenido que pedir un deseo en los últimos dos años.
Curiosamente todos esos instantes confluían en ti.
En ti pensé cuando tiré la moneda a la Fontana di Trevi, tú fuiste cada una de las estrellas fugaces que alumbraron la noche en la playa de Palma y estar contigo es lo que pedí con más fuerza a los Reyes Magos.

Todos son deseos por cumplir que probablemente se pierdan por el camino de nuestras vidas.
Al pensar esto me da cierta melancolía pero bueno como alguien me dijo alguna vez “no hay porque hacer dramáticas las cosas”, así que creo que debemos pensar que simplemente estos deseos no cumplidos, son anécdotas de esto que llaman vida, que quizás de aquí a un tiempo recordemos con una sonrisa.

Hoy estando tan lejos de todos estos deseos, cada vez tengo más claro que los sueños no son más que pensamientos que nos hacen tener la ilusión de que el futuro nos sonreirá.
Todo el mundo siempre desea que le pase algo bueno, cada vez que alguien tiene que formular un deseo, en su cabeza siempre está la idea de conseguir algo que supuestamente le hará más feliz.


Por eso, y a pesar de que últimamente estaba un poco desilusionado con los deseos, creo que por mi bien seguiré soñando y deseando que me pasen cosas maravillosas que hagan de mi vida una aventura lo más feliz posible, y si de nuevo esto me cuesta no volver a conseguir lo que deseo, al menos me quedaré con la ilusión con la que viví todo ese camino.



P.D. Hoy toca música salsera. Aunque no fuéramos los que mejor bailáramos, sí que éramos los que más ganas le poníamos.

sábado, 11 de octubre de 2014

CUÍDATE PAJARÍN


Hoy me doy cuento que cada tiempo es único con cada persona, nunca serán iguales tres horas contigo que sin ti, ni tres horas conmigo que con cualquier otra persona.

Mis tres horas junto a ti han discurrido entre estar atormentado e ilusionado por partes iguales. Todo ha resultado muy intenso, desde que te ví por primera vez en ese salón de Aranda hasta el último segundo, año y medio después, de esas tres horas en el que nos despedimos con un “Cuídate”.

Aunque mi vida siempre quise que fuera un cuento de hadas y príncipes, parece ser que los guiones de las películas no están escritos para vivirse. Aún así en nuestras tres horas me quedo con esa sensación tan arrolladora de saber que un gesto, una palabra o un beso puede curar hasta el más horroroso de los pensamientos.

Hoy cuando nuestro tiempo parece que se acaba sólo te puedo dar las gracias por haberme permitido vivir una sensación que aunque me ha hecho sufrir, sobre todo me ha permitido vivir.
Supongo y ahora si que me pongo un poco más peliculero que gracias a lo que he sentido por ti, he podido sentir de mejor manera la brisa al correr, el viento en mi mano cuando lo sacaba a través del coche o ese frío tan helador como vital que siente uno en invierno cuando realmente se siente vivo.

No sé que nos deparará el destino, ni con quién, ni cómo viviremos nuestras siguientes tres horas. Eso sí espero que al menos nos dejen un sabor de boca tan bueno como el que me ha dejado a mí todo este tiempo.

Cuídate pajarín. Tu sonrisa será mi recuerdo.





lunes, 21 de julio de 2014

EL MUNDO REDUCIDO A UNAS HORAS

EL MUNDO REDUCIDO A UNAS HORAS

Si pudiéramos elegir qué hacer en tres horas, las opciones se dispararían, si la gente contestara a esta pregunta los planes serían infinitos.
Sin embargo, todos ellos tendrían un punto en común. Todos los planes estarían basados en aquello que nos hace feliz.

Algunos elegirían tomarse un vermut en una terraza, muchos hacer el amor, otros comerse un buen lechazo, incluso unos pocos optarían por echarse una buena siesta o porque no jugar un partidito de tenis.

Otros serían más avispados y lo elegirían todo como nuestra querida Marta.


Pero recordad que todo lo elegiríamos con la intención última de buscar la felicidad.

Afortunadamente nuestra vida es algo más de tres horas, no somos moscas que apenas sobrevivimos unas horas. Nosotros al contrario de lo que siempre se ha dicho vivimos mucho tiempo.

Nosotros tenemos la oportunidad de alargar esas míticas tres horas toda una vida, sin necesidad de tener que cambiar el objetivo, que no es otro que buscar nuestra felicidad.






lunes, 30 de junio de 2014

¿QUÉ HARÍAS EN TRES HORAS?

Este blog surge de una conversación sobre la manera de cómo emplear el tiempo.

Ese tiempo que es igual para todos, pero que no todos vivimos igual. Esa conversación duró tres horas habladas a través de mensajes telefónicos, concretamente el tiempo en que Marta tardó en realizar su tedioso viaje de tres horas.

Es curioso cómo ante esas mismas tres horas cada persona está en un punto determinado y cómo vive de manera distinta todos esos minutos.

Por ejemplo, Marta en esas tres horas simplemente viajaba en un autobús algo incómodo y con ganas de que precisamente pasara el tiempo lo más rápido posible. Yo, estaba en una situación un tanto diferente porque escribía desde el sofá de mi casa, escuchando música y pudiendo hacer más cosas a la vez.

Probablemente hubiera alguien en el mundo que en esas tres horas estuviera viviendo el momento más maravilloso de su vida o desgraciadamente el más triste.
Sin embargo, el tiempo seguía siendo el mismo para todos.

Estos pensamientos que subyacen a conversaciones derivaron en una pregunta que quizás todos de un modo u otro nos hemos planteado alguna vez en la vida. En nuestro caso esta cuestión la adaptamos a las circunstancias del momento y nos preguntamos


¿QUÉ HARÍAS EN TRES HORAS?