Bueno pequeña
Martis aquí comienza una nueva modalidad de entradas en el blog. Visto el éxito
que están cosechando las series de Netflix, he pensado que
es momento de renovarse o morir.
Por eso, con
todos ustedes ante vosotros la nueva serie producida por “Tres horas con Marta”,
en colaboración con Vodafone (compañía a la que agradecemos su tarifa plana de
minutos en conversaciones infinitas) y con la ONG “Críticos sin Fronteras” (organización
sin ánimo de lucro que nos ha permitido criticar a gran parte de la población,
incluidos familiares y sobre todo amigos, sin que ellos lo supieran y siempre
desde el respeto y el cariño).
Pues bien sin más
dilación les presento la serie “LUGARES REÍDOS”. Si has escuchado bien, lugares
reídos, una expresión comúnmente utilizada para referirse a aquellos lugares
compartidos con otra persona, por regla general afectivamente próxima, en los
que el punto en común sobre todo es disfrutar de ese determinado lugar
estando presente siempre el elemento de la risa, el disfrute y la sonrisa (que
es algo parecido a la risa, pero más gestual y menos sonoro. Es como un estado
más continuo de alegría, aunque no tan estrepitoso como la risa)
En fin que me lío. Una vez aclarados los conceptos, les presento el formato de esta serie, la cual
contará con varios capítulos, aún por determinar según el éxito de los
primeros, en los que se irá haciendo un repaso de lugares compartidos por los
protagonistas del blog, contándose de cada lugar un recuerdo, una imagen y
sobre todo algo gracioso asociado a dicho pueblo o ciudad.
Por tanto, y
sabiendo que puede que los lectores se encuentren en procesos emocionales
delicados o premenstruales, no se pretende que estos capítulos sean tomados
desde la melancolía sino simplemente desde el recuerdo de algo divertido que es
mejor mantener vivo en nuestra memoria, ya que bastantes penas hay ya en el
mundo.
PRIMER CAPÍTULO
Todo inicio comienza
en algún lugar
La verdad es que
he conocido sitios increíbles y bellísimos en el mundo. Sin embargo, la vida no
es perfecta y esta historia comienza en un lugar un tanto gris, Aranda de
Duero.
De este lugar, me
podría quedar con muchos recuerdos aunque el primero y muy a mi pesar, sé que debe de ser mi cara de gafulis entrando rápido en la casa de Isra para
que nadie me viera entrar con mi mochilita como un ratoncillo de biblioteca. Y
al mismo tiempo, cabecitas femeninas, como la de la mítica Martis, asomándose a
ver quien era el maromazo que acababa de entrar.
De esta noche,
muy marcada en mi memoria, también me voy a quedar con un recuerdo que me ha
venido a la cabeza según pensaba en historietas y frikadas, como es el momento
en el que nos ponemos a jugar en el salón a un friki juego tipo “Beso, verdad o
atrevimiento” en el que cada uno ponía en un papel pruebas que los demás debían
hacer o superar. Sobre todo me acuerdo de la cara de emoción de Miriam y la
Moñoñis que parecían dos quinceañeras de lo nerviosas que estaban.
Finalmente como
soy un puto romántico no podía dejar pasar el día de tu cumpleaños y la cara de
ojitos saltones y boca semiabierta que se te iba quedando según te daban los
regalos de tu cumple los dueños de los bares. Con el tiempo he aprendido a
descifrar entre líneas que muchos de esos caretos eran una mezcla entre “Oh my
God”y “este fitipaldi de dónde coño ha salido”
La siguiente
parada en este primer capítulo no está muy alejada de la primera, ya que el
lugar elegido es, El Burgo de Osma, poblado en el que la imagen que primero se
me viene a la cabeza es la de nuestra querida Martis siendo bautizada en la
fuente del pueblo por los personajes de la peña de Anita. Por cierto, corrígeme
si me equivoco pero yo juraría que hasta te tuvieron que dejar una sudadera
para taparte el culete porque se te transparentaba el tanguilla.
En ese mismo
sitio, también no puedo olvidar, las risas que nos pasamos en la peña “poligonera”
de Anita, en la que en un momento dado a las afueras de la misma se medio
empezaron a pegar dos chavalines y aquí un servidor como una ardillita escondida
decía frases tipo “Si no se van a pegar”
o “Si me hace a mí eso…”
Podríamos seguir
mencionando más anecdotillas pero para no extenderme mucho acabaré con este
lugar en la casa de las muñecas, vivienda en la que creo que se rodó la saga de
las pelis de Chucky. Y lugar en el que tu amiga Raquel, alías la “pececillo” se
mimetizaba con las caras de esas “adorables” muñequitas.
Como sé que están
siendo emociones fuertes para el primer capítulo terminaré con nuestro viaje a
Nigrán (Pontevedra), más en concreto con Portamérica, nuestro primer festival
indie-friki.
En este precioso
paraje lo primero que recuerdo es una agresión física provocada por “la Moñoñis”
contra “la Pececillo”, saliendo incluso herido “el Hierbas”. En ese momento vi
peligrar seriamente la continuidad del grupo pero finalmente todo se solucionó
pillando la Moñoñis con otro personaje, así quedó todo el mundo contento.
En ese mismo
viaje aunque no en el mismo lugar, también recuerdo nuestra escapada a las
Islas Cíes, y sobre todo esa lectura de mano, en la que tú con tu cara de chica
agradable e interesadísima en la conversación escuchabas como el mago Carlis te
leía la mano, y sino recuerdo mal te decía que tendrías dos criaturas no
tardando mucho. (oye quién sabe las profecías llevan su tiempo).
Finalmente no
podía dejar pasar este lugar sin recordar un momento no sé si escabroso,
erótico-festivo o divertido, que no fue otro que nuestra primera noche “durmiendo”
juntos en la que experimentaste las caricosquillas más largas del mundo. Mis
dedos después de horas se acabaron convirtiendo en “dedillos”,jajaja.
Y creo que por
hoy ya es suficiente, me conformo con que hayas disfrutado el capítulo al menos
la décima parte de lo que disfruto yo viviendo todas estas experiencias contigo.
Buenas noches y agradables sueños.