miércoles, 20 de marzo de 2019

PRIMER CAPÍTULO

Bueno pequeña Martis aquí comienza una nueva modalidad de entradas en el blog. Visto el éxito que están cosechando las series de Netflix, he pensado que es momento de renovarse o morir.

Por eso, con todos ustedes ante vosotros la nueva serie producida por “Tres horas con Marta”, en colaboración con Vodafone (compañía a la que agradecemos su tarifa plana de minutos en conversaciones infinitas) y con la ONG “Críticos sin Fronteras” (organización sin ánimo de lucro que nos ha permitido criticar a gran parte de la población, incluidos familiares y sobre todo amigos, sin que ellos lo supieran y siempre desde el respeto y el cariño).

Pues bien sin más dilación les presento la serie “LUGARES REÍDOS”. Si has escuchado bien, lugares reídos, una expresión comúnmente utilizada para referirse a aquellos lugares compartidos con otra persona, por regla general afectivamente próxima, en los que el punto en común sobre todo es disfrutar de ese determinado lugar estando presente siempre el elemento de la risa, el disfrute y la sonrisa (que es algo parecido a la risa, pero más gestual y menos sonoro. Es como un estado más continuo de alegría, aunque no tan estrepitoso como la risa)

En fin que me lío. Una vez aclarados los conceptos, les presento el formato de esta serie, la cual contará con varios capítulos, aún por determinar según el éxito de los primeros, en los que se irá haciendo un repaso de lugares compartidos por los protagonistas del blog, contándose de cada lugar un recuerdo, una imagen y sobre todo algo gracioso asociado a dicho pueblo o ciudad.

Por tanto, y sabiendo que puede que los lectores se encuentren en procesos emocionales delicados o premenstruales, no se pretende que estos capítulos sean tomados desde la melancolía sino simplemente desde el recuerdo de algo divertido que es mejor mantener vivo en nuestra memoria, ya que bastantes penas hay ya en el mundo.






PRIMER CAPÍTULO
Todo inicio comienza en algún lugar

La verdad es que he conocido sitios increíbles y bellísimos en el mundo. Sin embargo, la vida no es perfecta y esta historia comienza en un lugar un tanto gris, Aranda de Duero.

De este lugar, me podría quedar con muchos recuerdos aunque el primero y muy a mi pesar, sé que debe de ser mi cara de gafulis entrando rápido en la casa de Isra para que nadie me viera entrar con mi mochilita como un ratoncillo de biblioteca. Y al mismo tiempo, cabecitas femeninas, como la de la mítica Martis, asomándose a ver quien era el maromazo que acababa de entrar.

De esta noche, muy marcada en mi memoria, también me voy a quedar con un recuerdo que me ha venido a la cabeza según pensaba en historietas y frikadas, como es el momento en el que nos ponemos a jugar en el salón a un friki juego tipo “Beso, verdad o atrevimiento” en el que cada uno ponía en un papel pruebas que los demás debían hacer o superar. Sobre todo me acuerdo de la cara de emoción de Miriam y la Moñoñis que parecían dos quinceañeras de lo nerviosas que estaban.

Finalmente como soy un puto romántico no podía dejar pasar el día de tu cumpleaños y la cara de ojitos saltones y boca semiabierta que se te iba quedando según te daban los regalos de tu cumple los dueños de los bares. Con el tiempo he aprendido a descifrar entre líneas que muchos de esos caretos eran una mezcla entre “Oh my God”y “este fitipaldi de dónde coño ha salido”


La siguiente parada en este primer capítulo no está muy alejada de la primera, ya que el lugar elegido es, El Burgo de Osma, poblado en el que la imagen que primero se me viene a la cabeza es la de nuestra querida Martis siendo bautizada en la fuente del pueblo por los personajes de la peña de Anita. Por cierto, corrígeme si me equivoco pero yo juraría que hasta te tuvieron que dejar una sudadera para taparte el culete porque se te transparentaba el tanguilla.

En ese mismo sitio, también no puedo olvidar, las risas que nos pasamos en la peña “poligonera” de Anita, en la que en un momento dado a las afueras de la misma se medio empezaron a pegar dos chavalines y aquí un servidor como una ardillita escondida decía frases tipo  “Si no se van a pegar” o “Si me hace a mí eso…”

Podríamos seguir mencionando más anecdotillas pero para no extenderme mucho acabaré con este lugar en la casa de las muñecas, vivienda en la que creo que se rodó la saga de las pelis de Chucky. Y lugar en el que tu amiga Raquel, alías la “pececillo” se mimetizaba con las caras de esas “adorables” muñequitas.


Como sé que están siendo emociones fuertes para el primer capítulo terminaré con nuestro viaje a Nigrán (Pontevedra), más en concreto con Portamérica, nuestro primer festival indie-friki.
En este precioso paraje lo primero que recuerdo es una agresión física provocada por “la Moñoñis” contra “la Pececillo”, saliendo incluso herido “el Hierbas”. En ese momento vi peligrar seriamente la continuidad del grupo pero finalmente todo se solucionó pillando la Moñoñis con otro personaje, así quedó todo el mundo contento.

En ese mismo viaje aunque no en el mismo lugar, también recuerdo nuestra escapada a las Islas Cíes, y sobre todo esa lectura de mano, en la que tú con tu cara de chica agradable e interesadísima en la conversación escuchabas como el mago Carlis te leía la mano, y sino recuerdo mal te decía que tendrías dos criaturas no tardando mucho. (oye quién sabe las profecías llevan su tiempo).

Finalmente no podía dejar pasar este lugar sin recordar un momento no sé si escabroso, erótico-festivo o divertido, que no fue otro que nuestra primera noche “durmiendo” juntos en la que experimentaste las caricosquillas más largas del mundo. Mis dedos después de horas se acabaron convirtiendo en “dedillos”,jajaja.


Y creo que por hoy ya es suficiente, me conformo con que hayas disfrutado el capítulo al menos la décima parte de lo que disfruto yo viviendo todas estas experiencias contigo.



Buenas noches y agradables sueños.

domingo, 17 de marzo de 2019

TODO FLUYE, TODO ESTÁ EN MOVIMIENTO

Bruce Lee dijo la célebre frase “Be water, my friend”. Heráclito (filósofo griego) nos dejó como una de sus enseñanzas que al igual que el agua de un río, “todo fluye, todo está en movimiento”.

El poeta Jorge Manrique escribió “La vida son los ríos que van a dar a la mar”.

Como ves muchos han sido los momentos a lo largo de la historia en los que hemos relacionado nuestra vida con el agua. Ya sea por su correr continuo  o por su similitud con las etapas de nuestra vida.

Tomando todas estas frases frikis como punto de partida, hoy me apetece reflexionar sobre un pasaje que he leído en uno de mis libros de ratoncillo de universidad.

En él se describía como los impresionistas (pintores franceses de finales del S.XIX) pintaban cuadros al aire libre supuestamente sobre lo que veían. A simple vista, esos cuadros parecen idílicos; en ellos se ve la luz radiante del sol, el reflejo en el agua transparente e incluso se percibe una alegría vanal en la atmósfera, como si no hubiera más preocupación que la de simplemente disfrutar de ese momento.

Eso era al menos lo que siempre había pensado yo sobre los impresionistas, pero cuál ha sido mi sorpresa al ver que realmente todo era una fachada, una mentira inventada que ocultaba la cruda realidad.

Y es que resulta que esos cuadros espontáneos eran retocados posteriormente para dejarlo todo pintado de una manera ideal. Pero es que no conforme con eso, realmente no estaban pintando lo que veían, ya que el río estaba sucio, el cielo contaminado por el humo de las fábricas, y las ratas y el hambre caminaban a sus anchas detrás de esa apariencia edénica de los cuadros impresionistas. (*edénica, relativa al Edén, al Paraíso)

Todo esto no difiere mucho de lo que ocurre más de cien años después de pintarse estos cuadros. Y es que nuestras sonrisas, nuestras comodidades y la imagen de nuestras redes sociales no hace otra cosa que ser la cara amable de las miserias que cada uno de nosotros vive en un silencio solitario.
Al igual que los impresionistas damos la sensación de estar en un constante estado de optimismo y alegría a ojos del que nos pregunta, del que nos mira en las redes.

O quién ante la pregunta de qué tal te va la vida, no ha contestado por no dar más explicaciones “Bien, bastante bien” todo ello aderezado con una amplia sonrisa. Y es que hemos interiorizado como algo normal el hecho de exteriorizar estados positivos y ocultar los negativos.

Supongo que si con esta reflexión diera por acabada esta entrada, la sensación que te quedaría sería triste y melancólica. Sin embargo, de nuevo no es más que un juego, una tapadera que utilizo para hacer ver otra realidad que me ha llamado la atención en torno a esta relación con el agua.

Y es que por muy contaminado que esté un río, el agua no dejará de fluir y con ella también lo hará la mierda que ese río lleve. Nada es eternamente negativo, ni somos eternamente buenos o malos.
Nuestra vida al igual que los ríos está en continuo movimiento.

Ante este hecho pienso que nos quedan tres opciones; la primera es estancarse, asumir que nuestro río es una mierda y que no hay más salida que la de contemplar toda esa basura que hemos acumulado. La segunda es la de evadirse como lo hacían los impresionistas pensando en un mundo ideal que nos hiciera  ilusamente felices.
Y la tercera sería una opción realista, afrontando los diferentes momentos que tiene el río, siendo consciente de la contaminación que lleva y al mismo tiempo de la continua posibilidad de que el agua y el tiempo limpien toda esa suciedad.





P.D. Yo como no soy una persona ni de aire, ni de agua, no tengo este problema porque yo soy más de tierra y como el avestruz ante los problemas con meter mi cabecita debajo de la tierra me vale.  ;-)




miércoles, 6 de marzo de 2019

¿QUÉ SERIE SERÁ LA SIGUIENTE?

Juego de Tronos, las Chicas del Cable, Prison Break… muchas son las series que has seguido y te han enganchado a lo largo de tu vida.
Cada una de ellas totalmente diferente a las demás, pero con un mismo punto en común. Ninguna quisiste que se acabara, te generaba cierta ansiedad saber que estabas llegando al final de la serie.
Te gustaban tanto que no querías que nunca terminaran porque sino después no sabrías que otra serie ver.

Sin embargo, era curioso como a pesar de estar unos días algo desorientada y sin encontrar nada que te llamara la atención. Finalmente dabas con otra serie que aunque no era como la anterior, conseguía poco a poco volver a entretenerte.

Hoy cada vez sientes más cerca el final de la serie que más te ha tenido enganchada, una serie en la que la protagonista sin ninguna duda has sido tú.

Sé que sientes miedo porque no haya más temporadas, porque los otros actores con los que has convivido todos estos años desaparezcan de tu vida y te sientas sola, sin nadie a nivel afectivo al que a acudir.

No sabes como has llegado al lugar en el que te encuentras y la sensación es aún más abismal cuanto más echas la vista atrás. Es curioso tu vida en los últimos años ha sido una auténtica serie, en la que todo está en continuo movimiento y en la que el primer y el último capítulo solo se conectan en base a unos pocos recuerdos.

Tú has cambiado durante todos estos años, ya no eres la niña virgencita, ni la joven que idealizaba una vida de película con su príncipe azul, tampoco eres la veinteañera que iba consiguiendo cosas y siendo inconformista con lo que tenía.
Ahora eres una mujer hecha y derecha (afortunadamente para lo de vieja pelleja aún queda mucho tiempo) que está hecha de pedacitos de las anteriores pegados por el paso de las experiencias.

Hoy sientes como tu serie favorita está a punto de acabar y eso te genera ansiedad. Te resistes a que no sea así, porque al igual que en toda serie buena, has acabado por querer a sus protagonistas, sientes que son parte de ti y que te resultará imposible continuar sin ellos.

Además como directora y productora de tu propia serie, sabes que tienes que escribir un final y eso te aterroriza. Es una sensación extraña estar en un punto crucial de tu vida y no saber que camino elegir, hacia donde realizar la apuesta.

Tienes ganas de no pensar más y al mismo tiempo de que pase el tiempo y como si hubiera sido un mal sueño despertar dentro de unos meses y que el final de tu serie ya se hubiera vivido.

La verdad es que me quedo con las ganas de escribir posibles finales que sé que tendrían mucho éxito, algunos me harían reír y otros quizás llorar, pero siento decirte que yo no soy yo el director, simplemente soy un actor secundario.


Lo que si está claro es que tú eres la protagonista y tus decisiones marcaran sin duda el final de esta serie.