FAMILIARIZADOS
Año 2050.
El mundo está
sumido en un caos tecnológico, las emociones están cada vez más robotizadas y
las relaciones entre las personas son meramente ocasionales.
Las nuevas
generaciones cada vez tienen más problemas para discernir el mundo real del
virtual, y las contradicciones hacen que aunque se viva en un universo plagado
de información sobre cualquier persona, realmente sea el mayor momento de
desinformación espiritual.
Por eso, una
humilde y divertida familia decide que es momento de pasar a la acción, de
volver a reencontrarse con sus orígenes.
Para ello en
estas Navidades han decidido aislarse del mundo. Al principio probablemente serán
días muy duros sin tecnología al alcance de sus manos, pero tienen ante ellos
la apasionante aventura de llegar a conocerse y de realizar uno de los viajes
más increíbles que hayan realizado hacia el centro de sus corazones.
¿Queréis
descubrir que fue lo que encontraron? Pues relajaros y disfrutar con sus
respuestas.
Situación:
perdidos en un casa rural de montaña de algún lugar de España, paisajes llenos
de árboles, de casas de madera y olor a tradición.
El aire es
diferente, agradablemente helado.
Los miembros de
la familia tras un día de senderismo por la naturaleza están deseando llegar a
su nueva casa, darse un relajante baño y comer la deliciosa cena que
previamente habían preparado todos juntos.
Finalmente se
sientan con sus bebidas espirituosas alrededor de esa chimenea tan
hipnotizante, y la magia comienza en forma de juego.
¿Cómo se conocieron tus padres?
Fue hace ya
muchos años, incluso ni nosotros nos ponemos de acuerdo con el año en el que
fue. Sin embargo, nunca se nos olvidará ese cumpleaños del mítico Isra en
Aranda. Tu padre entró con cara de cervatillo perdido en el bosque, yo parecía
más bien el cisne recién salido del agua. Curiosamente esa noche fuimos
inseparables.
¿Cómo era la primera vivienda en la que vivieron?
Era un piso curioso,
tenía un pasillo tan largo que la gente tardaba horas en cruzarlo viendo las
fotos que en él teníamos colgadas. Aunque tenía cosas que aún echamos de menos,
como poder ir tranquilos al baño, sabiendo que la otra persona no te iba a
escuchar nada de lo que allí hicieras.
¿Cuál fue el primer coche de nuestra querida
Marta?
Fue un Peugeot
blanco, Sharky se llamaba. La verdad es que tuvo una infancia difícil y le tuvo
que llevar varias veces al reformatorio para arreglarle algunos chaperoncillos
que le surgieron. (Hoy esto sería impensable con nuestros drones voladores eléctricos.)
¿Dónde pasaron su curiosa luna de miel?
Mis padres fueron
unos avanzados a su época, otros lo llamaron ser unos jetas, y yo simplemente
digo que fueron unos disfrutadores de vida.
Y es que su luna
de miel fue previa a estar casados, algo que aún a día de hoy no tengo claro si
finalmente se produjo.
Su supuesta luna
de miel fue una excedencia alrededor del mundo, viajaron a Sudamérica, Oceanía,
Asia… y allí algo que solo ellos saben les hizo cambiar.
¿De qué crees que no se arrepentirá jamás tu
padre?
Esa es fácil, porque
mi padre es un pesado y desde que era pequeño nunca ha dejado de recordarme que
si volviera atrás una y mil veces volvería de nuevo a intentar conquistar a mi
madre por encima de todas las cosas.
Y es que la
felicidad no es siempre fácil de conseguir pero sí es una bonita recompensa al
esfuerzo que supone intentar querer a una persona.
¿Qué es lo que más contenta le pone a Marta?
Marta es una persona
muy risueña y cariñosa, así que son muchas las cosas que le ponen contenta pero
bueno hoy os recordaré alguna de las más simples para que veáis que a veces no
se necesita nada más que estar receptivo para estar contento.
La primera de las
cosas es la “Caídita de Roma”, a Marta le chifla que le coja por detrás y le
deje caer al vacío sobre nuestra cama.
Otra de las cosas
que sé que le ponen muy contenta es cuando le hago ruiditos algo extraños sobre
su cuerpo, como si le hiciera cosquillas con mis sonidos.
¿Cúal es el momento que más vergüenza has pasado
con Marta?
Lo recuerdo como
si fuera hoy, estábamos los dos en la Plaza Mayor de Valladolid, y Marta vio
una boda en el Ayuntamiento y se empeñó en entrar. Sin embargo, no podíamos
entrar porque no estábamos invitados. Por eso, no se le ocurrió otra cosa que
hacer como si no pasara nada y subir sin preguntar, hasta que un policía nos
paró y solo a ella se le ocurrió decirle que íbamos a una boda a pesar de estar
en chanclas.
¿Qué consejo darías a las personas que más
quieres?
Que tengan
paciencia, que el rencor no les corroa y que simplemente piensen en ser felices
cada día valorando a las personas que tienen cerca y disfrutando de los
pequeños placeres que da la vida.
¿Qué te hace sentir Marta cuando está cerca de ti?
Marta me da vida,
cuando estoy con ella estoy completo, siento que estoy donde quiero estar. Sus
historias las identifico como las mías, sus logros son los míos y sus penas yo
también las lloro.
Con ella a mi
lado mi vida cobra más sentido, tenerla cerca me da fuerza y me hace ser
positivo para seguir persiguiendo sueños y para creer que todo en esta vida
puede llegar simplemente si somos receptivos para que llegue.
Marta para mí es
amor y alegría.
Estas fueron
algunas de las preguntas que nuestros protagonistas fueron contestando, muchas
eran desconocidas para algunos de los miembros de la familia, otras eran más
conocidas por todos pero lo que está claro que todas ellas sirvieron para
recordar que tenían unas raíces comunes.
Juntos recordaron
el viaje de sus vidas y sonrieron y lloraron reconociendo como a pesar de que
el tiempo pasa, las experiencias bonitas siempre perviven.
Pasaron los días
y todos volvieron al mundo real, aunque sabían que algo dentro de ellos había cambiado. Su actitud ante la vida
había cambiado y es que no hay mejor manera de ser feliz y buena persona que
alimentando bien a nuestros corazones.